- Biofilms: protección frente a antibacterianos

- Control de la temperatura durante la recepción de pollitas BB

 
 

Biofilms: protección frente a antibacterianos
Por: Gerardo A. Isea F.* e Ilsen E. Rodríguez R.** / *Cátedra de Farmacología y Toxicología, FCV-LUZ /  gaisea3@cantv.net / **Instituto Socialista de la Pesca y Acuicultura (INSOPESCA).

Los biofilms son comunidades de diversos microorganismos, incluidas diferentes especies bacterianas, recubiertas por una mezcla de sustancias químicas (matriz o polímero extracelular), que las propias bacterias producen. Esta matriz, que se forma espontáneamente en presencia de humedad, les ayuda a retener alimento y a protegerse de agentes tóxicos para ellas, por ejemplo los antibacterianos. Un biofilm desarrollado es muy resistente, y un problema cuando se precisa de un entorno limpio y desinfectado. Además, se constituyen en reservorio de bacterias, fuente de contaminaciones cruzadas, origen de obstrucción en las conducciones de líquidos, en fin, un serio problema higiénico (Piera-Serra, 2003). Visualmente se identifica el biofilm como el material mucoso – resbaladizo, que recubre por ejemplo la superficie interna de una tubería o de un tanque de agua (Lasa y colaboradores, 2005).
Las biopelículas (traducido del término en ingles biofilms) se desarrollan en ambientes acuosos y tienen la capacidad para unirse a superficies diversas, sean naturales o artificiales; la biocapa, como también se le llama, favorece la presencia y multiplicación de bacterias como Escherichia coli. Su presencia puede deteriorar gravemente la calidad del agua, esencial para el mantenimiento de la salud y comportamiento productivo de los pollos, si se toma en cuenta que ésta representa entre un 60 a 80% de su peso vivo.
Los biofilms pueden constituir factor determinante en la disminución de la productividad, por su relación con el origen de enfermedades bacterianas. Mediante su formación, las bacterias se adhieren a la superficie de equipos (bebederos, tanques, comederos, tubos etc.), convirtiéndose potencialmente  en una fuente interna de contaminación bacteriana, que lleva al deterioro de la calidad microbiológica del agua de bebida de las aves.
Los factores que determinan la formación de biofilms, incluyen nutrientes disponibles en agua, temperatura, material de la tubería y el sistema de bomba para proporcionar el agua de bebida. El crecimiento de la biocapa se produce hasta un punto en el que, su zona más externa, es desprendida producto del flujo o paso del agua por el sistema. La velocidad de formación del biofilm puede modificarse por factores como la disponibilidad de nutrientes para las bacterias en el agua y la velocidad de flujo del líquido. Una de las principales causas de preocupación en relación a la formación de biofilms, radica en la presencia y multiplicación de bacterias patógenas o patógenas oportunistas tales como Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa o Salmonella spp., por ejemplo. El estudio de Ahamad y colaboradores (2008), en Pakistán, reveló que un 96% de las granjas avícolas tenían problemas con la presencia de biofilms; y concluyeron que son la principal causa de colibacilosis.
Por otra parte, prácticas rutinarias de manejo pueden disminuir la formación de la biocapa. El lavado con la adecuada regularidad del sistema de distribución de agua y de los bebederos, con jabones u otros desinfectantes, reduce significativamente el número de bacterias viables de Escherichia coli. El uso de cloro también parece reducir significativamente la formación del biofilm, sin embargo, debe recordarse que la adición de cloro puede modificar la solubilidad de algunos antibacterianos. Es bueno mencionar que la adición de cloro a los sistemas de distribución de agua, se considera uno de los más grandes avances en cuanto a mantenimiento de la salud pública se refiere.
El sistema de distribución de agua debe guardar las condiciones para evitar el desarrollo de gérmenes patógenos y no favorecer el desarrollo de la biocapa. Por su superficie lisa, los tubos plásticos (PVC) ofrecen gran resistencia a la formación de biofilms, este tipo de tubería facilita el flujo de agua. Sin embargo, rotura de tubos del sistema de distribución, pueden incrementar de manera importante el ingreso de bacterias y la formación de biofilms. La eliminación del biofilm de las tuberías debe ser práctica habitual en los procesos de limpieza y desinfección en el vacío sanitario. Los peróxidos de hidrogeno estabilizados, a dosis específicas para éste uso, parecen ser los productos con mejores resultados.
Las aves deben tener acceso a una fuente de agua de buena calidad, que muestre un contaje bacteriano bajo, fundamentalmente libre de Escherichia coli y Pseudomonas; la presencia de cualquier bacteria en el agua, constituye un desafío para el tracto intestinal de las aves. El programa sanitario y de desinfección, debe funcionar con regularidad entre lote y lote para evitar que se acumule el biofilm o biocapa (Dowsland, 2008). Mantener la calidad del agua de bebida, constituye una medida de bioseguridad que, de manera importante, contribuye preventivamente al mantenimiento de la salud de los animales; por tanto, para cumplir con el objetivo de suministrar agua en calidad y cantidad suficientes, se deben realizar análisis microbiológicos periódicos y el tratamiento higiénico de los sistemas de almacenamiento y conducción de agua como práctica habitual de un sistema de producción.

Control de la temperatura durante la recepción de pollitas BB
Por: Jesus A. Lerzundy M., M.V. / 0414 359 8357 / jalerzundy@hotmail.com

El control de la temperatura, durante la  recepción de pollitas bb en una granja es básico para un buen inicio, desarrollo y culminación de la etapa de cría-recría.
Las pollitas son muy delicadas respecto a las necesidades de temperatura, especialmente durante las primeras semanas de edad. Partiendo de la base de que las criadoras han estado funcionando 24 horas antes de la llegada de las pollitas al galpón, especialmente en las épocas de más baja temperatura.
Es importante recordar que las necesidades de temperatura, siempre sean medidas a la altura del dorso de las pollitas, variado según el sistema de recepción utilizado.
Las pollitas son POIQUILOTERMOS, desde su etapa embrionaria, todavía dentro del huevo hasta los 5 ó 6 días en la granja. Para el embrión el proceso de cambio de poiquilotérmico a homeotérmico, normalmente comienza el día 19 de Incubación y se considera finalizado cuando la pollita tiene entre 5 y 6 días de edad en la granja.
Después de los 6 días de edad, si llegara a ocurrir alguna baja de temperatura puntual y las pollitas han comido y bebido agua adecuadamente desde su llegada, hasta cierto punto no se afectan tanto en el crecimiento, pero si se afecta su respuesta inmune.
POIQUILOTERMO, significa: que su temperatura corporal es regulada por la temperatura del medio ambiente, ellas no lo pueden hacer con sus sistemas orgánicos. Las pollitas pasan a ser HOMEOTERMOS gradualmente hasta que empluman por completo, aproximadamente esto ocurre a los 21 días post nacimiento. El emplume completo dura más tiempo en el caso de los pollitos (machos), que empluman más tarde y más lento que las hembras.
HOMEOTERMO, significa: que las pollitas con mecanismos de su cuerpo pueden regular en cierto grado la temperatura corporal, si hace frío o si hace calor, pudiendo funcionar por si sola  para ir a comer y beber.
Lo importante a recordar es: mientras las pollitas no sean capaces de responder por si solas ante el frio o el calor, el rango de temperatura donde ellas puedan funcionar bien, para comer y beber es muy estrecho y allí es donde hay que trabajar, manteniendo la temperatura del piso y del ambiente, para que coman y beban todas.
El rango entre 30 y 35°C de temperatura hace la diferencia. Si nos salimos de este rango durante los primeros 14 días de edad ocasionamos stress en las pollitas afectándose el desarrollo de los órganos y estructuras que esa pollita necesitará para responder a las exigencias de crecimiento que amerita una ponedora de huevos de acuerdo a la genética que se ha desarrollado.

“EL SISTEMA MAS AFECTADO ES EL INMUNE” y si este se afecta, vendrán todas las enfermedades habidas y por haber sin que el ave pueda responder para defenderse de las mismas.
Cuando las gallinas reproductoras ponen sus huevos, ningún huevo es igual a otro, por tanto hay diferencias, las condiciones de incubación tampoco son iguales, sobre todo en máquinas de carga múltiple, por lo anterior, los embriones se desarrollan en tiempos distintos y las pollitas no nacen todas al mismo tiempo, las  que nacen primero se deshidratan más y esa deshidratación es continua, comenzando a recuperarse en el momento cuando en condiciones de temperatura y ambiente adecuado empiezan a beber y comer, y  ESTO OCURRE EN LA GRANJA.

PREGUNTO:
¿QUIÉN ES EL RESPONSABLE DE PREVEER A LAS POLLITAS LAS CONDICIONES DEL AMBIENTE PARA QUE COMAN Y BEBAN?
Lo ideal es que cuando las pollitas llegan a su lugar de recepción todas tengan acceso al agua y al alimento y se muevan en forma despierta y con vivacidad durante el consumo de los mismos.
Una pollita que se encuentra con una temperatura ambiental entre 35 y 36°C y contacto con el piso entre 32 y 33°C, es lo ideal y correcto, la mueve a comer y beber, se desarrolla, se estimula el crecimiento del intestino y por ende el sistema inmune. Los órganos crecen uniformes y se absorbe todo el saco vitelino así como los anticuerpos que la madre le trasmite.
Pero si por el contrario, aunque la  temperatura ambiental sea igual a 35 – 36°C, pero la temperatura del piso esta  por debajo de esta de 32°C, la pollita inmediatamente se echa para calentar sus paticas con su cuerpo; se enfrían las patas y parte del cuerpo en contacto con el piso. Por lo tanto, no se va a mover, ni va a comer y beber, no se desarrollará, no se  estimulará el desarrollo del intestino y tampoco del sistema inmune; habrá crecimiento desuniforme del lote, retención del saco vitelino, no se absorberán los anticuerpos maternales. El lote será un desastre.
Es importante, además recordar, lo básico del manejo de las pollitas y vacunaciones  en la Incubadora así como durante el transporte de no enfriarlas ni sobre calentarlas.  
Si las sobrecalentamos, al llegar a la granja se mojan en los bebederos, causando el posterior enfriamiento, y si han sufrido frío en la Incubadora o durante el transporte, puede iniciarse  un proceso enfriamiento  si las condiciones de recepción no son las idóneas.
La temperatura del cuerpo baja a un punto, que si no se mueren en el momento, se mueren posteriormente. En la granja todo debe estar previsto para atender a las pollitas días antes de la llegada incluyendo las tomas de la temperatura del piso, utilizando termómetros infrarrojos y el encendido por supuesto de las criadoras 24 horas antes.
Para concluir debo manifestar, que definitivamente el control de la temperatura durante la recepción, marcará la evolución en positivo o en negativo que tendrá su lote en la cría, levante y posteriormente en producción.