- Importancia de los minerales quelatados en la alimentación

- Ganadería de carne rentable. Preparando la temporada de servicio I

- Herramientas de manejo del rebaño para aumentar la reproducción

 
 

Importancia de los minerales quelatados en la alimentación
Por: Cesar Araque, Rosa Medina, Alexander Sánchez, Aleyda Delgado (INIA) y Valentín Espinosa (UNAM, Mexico) / araquecesar@hotmail.com

Los minerales son, por lo menos, tan importantes como las vitaminas para lograr el mantenimiento del cuerpo en perfecto estado de salud. Pero, como el organismo no puede fabricarlos, debe utilizar las fuentes exteriores de los mismos, como son los alimentos, los suplementos nutritivos, la respiración y la absorción a través de la piel, para poder asegurar un adecuado suministro de ellos. Después de la incorporación al organismo, los minerales no permanecen estáticos, sino que son transportados a todo el cuerpo y eliminados por excreción, al igual que cualquier otro constituyente dinámico.
Un mineral es un elemento inorgánico (comúnmente un metal) combinado con algún otro grupo de elementos, o elemento, químicos como puede ser un oxido, un carbonato, un sulfato, un fosfato, etc.  Sin embargo en el organismo, los metales no están combinados de esta forma, sino de modo más complejo o de quelatos, combinados con otros constituyentes orgánicos, que son las enzimas, las hormonas, las proteínas y sobre todo, los aminoácidos.
Los alimentos naturales son la principal fuente de metales para el organismo animal, tanto si el alimento es de origen vegetal como animal.  En dichos alimentos, el metal se presenta en forma de un complejo orgánico natural que puede ser ya utilizado por el organismo.  Sin embargo, los alimentos no son siempre suficientes en calidad y cantidad para poder satisfacer todas las necesidades del organismo en dichos metales, y en tal caso hemos de recurrir a los suplementos minerales para aumentar la ingestión de metales.
La quelación es un proceso natural por el cual los elementos inorgánicos minerales, son transformados en formas orgánicas, que pueden ser absorbidas perfectamente por las vellosidades intestinales, y pasar así al torrente sanguíneo. En esta forma son absorbidos los metales como el hierro, el calcio, el zinc, el magnesio, etc., es decir unidos a aminoácidos procedentes de la digestión de la proteína. La quelación podría definirse como un proceso en el que el mineral es envuelto por los aminoácidos, formando una especie de pelota con el mineral en el centro, evitándose así que reaccione con otras sustancias.  A través de experimentos realizados, se ha comprobado que la absorción de los quelatos de aminoácidos y minerales, es muy superior a la de cualquier otro tipo de suplementos minerales.

Otros investigadores consideran que la quelación es un proceso natural, por medio del cual un mineral se une a una molécula orgánica que permite su transporte directo hacia la corriente sanguínea. Como ejemplos de productos quelados naturales se pueden citar: la hemoglobina, con el hierro, la clorofila, con el magnesio, o la vitamina B12, con el cobalto. En todos los casos, el agente quelante impide que el metal reaccione y se combine con otros compuestos en la luz intestinal, evitando los problemas de interferencia, que son causa de la baja biodisponibilidad del mineral. Como agentes de quelación se han utilizado distintos compuestos. Así, los ácidos ascórbico, cítrico o fumárico, pero se ha comprobado que tales compuestos tienen una estabilidad muy inferior a los quelados órgano-metálicos, siendo resistentes a la acción del jugo gástrico y caracterizándose por su elevada absorción intestinal.
Otros, consideran que un quelante, o antagonista de metales pesados, es una sustancia que forma complejos con iones de metales pesados. A estos complejos se les conoce como quelatos, palabra que proviene de la palabra griega chele que significa "garra". Una de las aplicaciones de los quelatos es evitar la toxicidad de los metales pesados para los seres vivos.
Los metales pesados no pueden ser metabolizados por el cuerpo humano y persisten en el organismo, donde ejercen sus efectos tóxicos cuando se combinan con uno o más grupos reactivos esenciales para las funciones fisiológicas normales. Los quelatos se diseñan para competir con los metales por los grupos reactivos fisiológicos, evitando o revertiendo así sus efectos tóxicos e incrementando su excreción.
Los quelatos son complejos formados por la unión de un metal y un compuesto que contiene dos o más ligandos potenciales. El proceso de formación del quelato se conoce como quelatación o quelación. El producto de tal reacción es un anillo heterocíclico.
La estabilidad de los quelatos varía con el metal y con los átomos ligantes. Por ejemplo, el mercurio y el plomo tienen mayor afinidad por el azufre y el nitrógeno que por el oxígeno. Estas diferencias sirven como base de la acción de los quelantes en el cuerpo animal.
Los quelatos resultantes que se forman en el cuerpo son solubles en agua y se excretan intactos en gran parte por la orina, a una velocidad más rápida y que la esperada para el metal en sí.
Por otro lado, el uso de los quelatos, se presenta como un paliativo para superar la carencia de minerales que tienen muchos suelos de la geografía nacional. Los quelatos son un desarrollo biotecnológico de vanguardia en la suplementación mineral estratégica para programas de producción de carne de altas exigencias. Estos elementos multiplican las bacterias en el rumen, lo que le permite al animal la mejor digestión de la celulosa, principal componente de los pastos, logrando una extrema eficiencia en la síntesis de la proteína y energía, devolviendo comprobados beneficios en su productividad.

Esto tiene un efecto de gran estabilidad dentro del tracto intestinal del animal y va directamente a los sitios donde son utilizados, por lo cual esta tecnología hace que el animal tenga un mejor aprovechamiento, una mejor economía, metabólica mineral, para luego agregar que esto se traduce en modificaciones en los índices de productividad: producción individual -ganancia de peso vivo, peso del becerro al destete, producción de leche-, parámetros reproductivos -índice de preñez, intervalo de entre partos, inseminación a tiempo fijo, modificación en la tasa de obtención de embriones en transferencia embrionaria- y un tercer punto que es por la acción que tiene, en lo que es síntesis proteica y sistema inmunitarios, de un potenciador.
Debemos recordar que el calcio, como ejemplo, penetra en el organismo animal, tan sólo, pero en cantidad suficiente, a través de la dieta, pero es eliminado continuamente a través de diversos caminos (riñones, bilis, jugos digestivos y piel). En la vaca el calcio resulta muy importante durante la gestación y la lactancia. La presencia de calcio en las dietas, no garantiza su absorción, porque su control depende de cierto número de factores, entre los que se destacan la presencia de fosfato, de ácido oxálico y de ácido fítico.
La leche continua siendo la mejor fuente de calcio en la alimentación humana, a causa de su gran concentración de este mineral. Por desgracia el consumo de leche va en descenso en todo el mundo. Una predisposición a la deficiencia de calcio, es el factor fundamental en el desarrollo de las enfermedades como la osteoporosis y la paradontosis. Se ha demostrado que el aminoquelato de calcio es casi idéntico a la forma natural del calcio que se encuentra presente en la leche de vaca.
En resumen, cada día resulta más necesario volver a las dietas naturales, o bien suplementar la dieta humana, como ejemplo, de forma adecuada en minerales.

Conclusiones
A medida que la producción animal es mayor y las explotaciones ganaderas se hacen intensivas la importancia de los minerales se acrecienta, y no es de extrañar que en el amplio marco de la nutrición animal, los últimos años se han convertido en la década de los minerales, no sólo en alimentación animal, sino también en la alimentación humana. Así las deficiencias en hierro y zinc observadas en niños y adultos en los últimos años, la presencia de elementos tóxicos en los alimentos del hombre y de los animales, y la sustitución de los productos de origen animal por proteínas vegetales son circunstancias determinantes de que en los últimos años se haya intensificado la investigación en la búsqueda de compuestos de oligoelementos, desposeídos de las cualidades negativas que presentan las sales inorgánicas. Estos nuevos compuestos son los conocidos como metales quelados.

Ganadería de carne rentable. Preparando la temporada de servicio I
Por: Luis F. Arriaga M., Sementales Probados Cebú, Seprocebú, C.A. / luisarriaga1959@cantv.net / www.seprocebu.com

En una entrega anterior, comentaba la importancia de la planificación para garantizar el éxito de todas aquellas labores que se hacen rutina dentro de las explotaciones ganaderas, y es que cada proceso requiere en efecto ser planificado para tratar de evitar improvisaciones que al final afectarán negativamente los resultados de producción.
Si tomamos como punto de partida del proceso productivo ganadero la temporada de servicios, nos daremos cuenta entonces que de ésta dependerá prácticamente el éxito económico de nuestra explotación ganadera, puesto que con ella perseguimos preñar la mayor cantidad de vacas y novillas activas en el menor tiempo posible. No entraremos a discutir aquí sobre la conveniencia de aplicar una sola temporada al año, puesto que este tema ha sido también desarrollado en varias oportunidades por varios autores. Así mismo se entiende que la temporada ha sido definida con antelación en cuanto a fecha de inicio.
Comenzaremos entonces por hacer una simulación para un hato ganadero de 400 vientres activos, en el cual se utiliza temporada de servicios de 3 meses ubicada en período seco (15 enero – 15 de abril), inseminación artificial los primeros 45 días y 45 días de repaso con monta natural al 50% del rebaño.
Toros: Luego de haber seleccionado los toros que entrarán en la temporada se deben realizar todas las pruebas sanitarias y andrológicas necesarias para garantizar en lo posible la menor cantidad de problemas. Es necesario recordar el trabajo del toro es de suma importancia en los resultados finales de preñez. 
La recomendación más frecuente es utilizar relaciones de vaca toro de 20:1 a 25:1, sin embargo existen recomendaciones que van a relaciones bastante superiores, basadas en el argumento de economía en cuanto al costo de los toros. En lo personal no asumiría tal riesgo con base en la experiencia de campo, puesto que existe la posibilidad de que alguno de los toros falle en su cometido, aún tomando las previsiones de realizar el respectivo examen andrológico previo a la temporada. Esto causaría un desequilibrio en la relación global del rebaño en caso de multitoros o la pérdida de muchas preñeces en el caso de unitoro, causándose en ambos casos un efecto bastante negativo en los resultados finales de preñez total.
Toros en Monta Natural (MN): 200 vientres a MN

Nº Toros MN = Nº de Vientres / Nº Vientres por toro
Nº Toros MN = 200 / 25 = 8 toros.

Toros en Repaso (RP): 200 vientres a IA

En este caso se requiere asumir unos resultados de preñez en el período de inseminación artificial que debe basarse en el promedio de dicho índice en las experiencias de años anteriores. Así se calcula entonces el número de animales a preñar en repaso:

200 asignadas a IA – 150 preñadas en IA (75%) =
50 vacas a RP
Nº Toros RP = 50 / 25 = 2 toros
Nº Toros Total = 8 (MN) y 2 (RP) = 10 toros
A éstos se debe agregar uno o dos toros de reserva, previendo cualquier accidente que pueda suceder a los toros que estarán en servicio.
Semen: El semen a utilizar debe haber sido seleccionado tanto por la calidad del mismo como por los valores genéticos del toro, es necesario recordar que la IA tiene su principal justificación en el mejoramiento genético que alcancemos por intermedio de esta herramienta, mas no por la eficiencia reproductiva que se desprende de esta práctica, ya que en el proceso no existe sistema que supere a un proceso de monta natural bien ejecutado.

Para calcular la cantidad de semen que hemos de utilizar, es necesario hacer uso de las estadísticas del hato, he aquí la importancia de llevar todos los registros posibles del manejo ganadero. Para ilustrar el ejemplo seguiremos aplicando algunos índices frecuentes en ganadería:

Porcentaje de preñez: 75% (Utilizado anteriormente)
Pajuelas por concepción: 1,6
Nº de Vientres en IA: 200

Dosis de semen necesarias = Nº de Vientres x Porcentaje de Preñez x Pajuelas por concepción
Dosis de semen necesarias = 200 x 0.75 x 1.6 = 240

  Es conveniente adquirir sólo el semen que se necesita para cada programa, evitando cargar con inventarios de semen que acarrean cuidados y costos financieros innecesarios. Esta práctica permite usar cada año los mejores animales que salen al mercado de semen, puesto que el mejoramiento genético es un proceso dinámico y debe entenderse que cada año habrá mejores animales disponibles para dicho mercado. Para conocer la calidad genética de los toros, tenemos que utilizar las herramientas que la ciencia pone en nuestras manos, como es el caso de las pruebas de producción; este es un tema para el cual se han dedicado artículos y trabajos completos por lo cual no nos detendremos a desarrollar.

Retajos o receladores: La importancia de los retajos o receladores es similar a la de los toros, pues estos(as) serán los encargados de detectar aquellas hembras en celo para luego inseminarlas, pensar en un programa de IA sin incluirlos es una idea descabellada. Para este trabajo son asignados mautes a los cuales se les opera para evitar que preñen las vacas o se tratan hembras con androgenizantes con el fin de que éstas hagan la detección. En tal sentido, es necesario tomar en cuenta que ambos procesos requieren de una programación y un tiempo previo que permita a los animales (Retajos) ingresar a la temporada recuperados de la cirugía o en el caso de las hembras que alcancen los niveles adecuados de hormonas que le permitan desarrollar un buen trabajo. La relación de estos obedecerá al mismo criterio utilizado para la proporción de vacas: toro, aplicada en el caso de MN.
Los retajos son operados por lo menos con 3 meses de anticipación al inicio de temporada y la cirugía consiste en el seccionamiento del ligamento apical del pene y el corte de la cabeza del epidídimo.
Lo que nunca se debe hacer es combinar el uso de retajos y hembras androgenizadas dentro de un mismo lote de hembras en IA.
Otra práctica recomendada, es la de utilizar los retajos solo durante una temporada o máximo dos, puesto que algunos de ellos debido a intentos fallidos o lesiones pueden perder el interés sexual.

Es de mucha ayuda el uso de implementos marcadores (Chimball) en los receladores, esto permite detectar aquellas vacas cuyos celos son tan cortos que en las detecciones normales AM PM son de difícil observación. Estos implementos deben ser colocados a los receladores por lo menos una semana antes de iniciar la TS, con el fin de que el animal se adapte a ese arnés que va a causar molestias los primeros días.
Dado lo extenso de este tema, considero necesario dividir este trabajo y realizar una segunda entrega para poder desarrollar con detalle suficiente el resto de los temas relacionados con la preparación de una temporada de servicios.

Herramientas de manejo del rebaño para aumentar la reproducción
Por: Pedro S. Bastidas M., MV, PhD - UCV - FCV Instituto de Reproducción Animal e Inseminación Artificial Cel.: 0416 431 5909 - 0414 450 9922 / bastidasp@gmail.com

Hoy, el factor clave en el manejo productivo y reproductivo del rebaño es tener acceso a “su” base de datos. Desafortunadamente solo un 40% de las fincas poseen un sistema de registros confiable. Un sólido manejo reproductivo tiene tremendos efectos positivos en la rentabilidad y uno de los componentes claves de la medicina de producción es el análisis de los registros reproductivos. Registros precisos y confiables en la finca ayudar y guiar a los productores, veterinarios y asesores a realizar mejores decisiones de manejo en relación al manejo reproductivo.
La Cultura de los Números es un “lenguaje diario” en la finca lechera en donde rutinariamente los resultados de actividades críticas se miden y esos resultados se retroalimentan a empleados y asesores involucrados; rebaños inmersos en La Cultura de los Números evalúan y discuten nuevas estrategias de manejo ó de inversión económica a la luz de información de la explotación y de escenarios cuantificables. Los números, en fin de cuentas, son una herramienta de dirección para controlar resultados y para satisfacer objetivos.

Para el caso de las fincas de carne ó leche, se debe llevar algún registro y controles que permitan:
1. Conocer el nivel productivo de los animales y estado de los potreros.
2. Estimar la eficiencia de la producción de leche.
3. Calcular la fertilidad del rebaño y tasa de incremento del mismo.
4. Aplicar un programa de selección y mejoramiento animal.
Cuando se analiza la eficiencia de la producción de los rebaños existe una gran posiblidad de precisar donde están los “cuellos de botella” que pueden existir en el sistema de producción de carne ó leche, y, de esta forma, enfocar los factores que impactan sobre la escasa o nula rentabilidad del negocio ganadero en los actuales momentos. Sin embargo, es necesario que el veterinario y el productor analicen estas tres preguntas:
1) ¿Cuál es el desempeño reproductivo actual del rebaño?
2) ¿Cuál será el desempeño probable futuro del rebaño?
3) ¿Qué acciones de manejo se necesitan implementar para mejorar el desempeño productivo y reproductivo?

Un ejemplo concreto es la tasa de deteción de celo en el rebaño y como repercute sobre la preñez total. La definición de la tasa de detección de celos es el porcentaje de vacas detectadas en celo en un período determinado de tiempo.
Utilizando los datos de inseminación artificial de un rebaño doble propósito (Bastidas, datos no publicados), se observa en este rebaño que el promedio de tasa de detección de celo es de 43% cada 21 días ó un ciclo estral. Si la tasa de concepción que tengo en el programa de inseminación artificial real en la finca es de 40% (muy bajo, debería esperar un 60%); entonces la tasa de preñez proyectada sería:
Tasa de preñez= 43% x 40%= 17%.
Esto nos indica que en cada ciclo de la vaca se están preñando un 17% de los animales. Esto quiere decir que para preñar el 100 %, se deberá esperar 3,1 ciclos estrales (100%/31%) = 3,1. En consecuencia, 3 ciclos x 21 días= 61 días para preñar el 100% de las vacas. Claro estamos hablando de vacas horras o vacias; en caso de vacas paridas hay que preveer que las vacas de carne o mestizas lecheras se preñan a los 60 a 100 postparto (considerando vacas primer parto y los cambios de condición corporal sean positivos), esto quiere decir que habría que añadir a los 61 días el período de preñez-concepción (días vacio), es decir 61 días + 80 días= 141 días para preñar el 100% de las vacas. Si le agragamos la duración de gestación (282 días), nos daría un intervalo entre partos de 13,9 meses, un parámetro muy alto para alcanzar la meta de 1 becerro cada año.

Para evitarles al ganadero el “síndrome del susto” cuando se realiza la palpación de los animales servidos es de capital importancia mantener registros confiables que permitan detectar a tiempo las fallas o ineficiencias en el programa de inseminación artificial, verificar la condición corporal de los animales, manejo nutricional del rebaño (Figura 2) ya que el 96% de los factores que afectan la tasa de concepción son de origen manejo y ambiente. Por tanto, hay bastante espacio para mejorar la producción y reproducción de los rebaños.

Figura 2. Factores que afectan la tasa de concepción (modificado de Weigel, 1999)

Un reto importante para el veterinario es considerar los factores que afectan la tasa de concepción a primer servicio en el rebaño, tales como:
(a)  manejo del programa de inseminación.
(b)  Subnutrición en el rebaño.
(c)  Enfermedades uterinas, menos frecuentes en rebaños de carne en relación con vacas de leche.
(d)  Condición corporal de los animales pre- y al parto (CC de al menos 6 al parto en vacas de primera lactancia).
Para conseguir un nivel reproductivo excelente, los responsables de las fincas deben poner un especial cuidado en la organización de la explotación y en el entrenamiento del personal. La clave para el éxito de la intervención profesional es transmitir y comunicar al ganadero  el valor o la relación costo: beneficio para el éxito productivo y reproductivo del rebaño.