- Todo mundo quiere una estructura de costos de producción de carne o leche

- La importancia de la conservación de forrajes para mantener la producción en la época de restricción

- Programas de medicina preventiva en rebaños de carne y doble propósito. Parte I. VETERINARIA Práctica

- Temporada de monta y la disponibilidad de forraje clave del éxito reproductivos

- VETERINARIA Práctica - Diagnosticando problemas reproductivos en rebaños bovinos

- Etología aplicada y bienestar animal - Comportamiento bovino. Parte III

 
 

Todo mundo quiere una estructura de costos de producción de carne o leche
Por: Jorge Ordóñez  / jaordonezv@gmail.com / www.gacetaganadera.com

¿Cuánto cuesta producir un litro de leche? ¿Existe algún mecanismo más sencillo que nos de una información confiable sobre costos de producción de Kg de leche y carne?
Esa pregunta me trajo a la mente una simpática anécdota que contaba un distinguido profesor universitario. Sucedió que en la antesala del Director, en una de las frecuentes reuniones convocadas por el MAC para discutir cuestiones de precios, un dirigente gremial, trasnochado por el viaje desde la provincia y cansado quizás del machacado tema, le declaró a los presentes “Vengo bien preparado para esta reunión, traigo dos mentiras y tres exageraciones” .
No existe un mecanismo sencillo que de información confiable sobre los costos de producción de leche y carne; hay mecanismos más sencillos pero basados en supuestos generales que no se comparecen con las particularidades de las fincas individuales en estudio, con escaso soporte y que confieren escasa capacidad de negociación.
¿Cuál es la razón de completar una estructura de costos de producción y establecer el costo de producción de un litro de leche?  A nuestros efectos nos limitaremos a cuatro:
1) El gobierno pregunta ¿Cuánto cuesta producir un litro de leche? para aplicar o revisar la regulación de precios.
2) Una asociación lo solicita para,  abalando la regulación, solicitar el ajuste, generalmente hacia arriba de los precios, es decir para solicitar aumentos de precio
3) Un ganadero individual o a través de su asociación, quiere conocer como le está yendo, a donde van a parar los reales, donde están sus debilidades y fortalezas y que debe atender como mas prioritario para mejorar el desempeño económico mediante el mejoramiento productivo y la racionalización de costos, en lugar de esperar pacientemente el ajuste de la regulación de precios
4) Un gremio quiere hacer lo mismo pero en una escala colectiva que le permita, además de responder las preguntas del productor individual, obtener información fidedigna que le provea de suficiente soporte a sus argumentos y fortalezca su capacidad de negociación.
Las dos primeras razones admiten un "mecanismo más sencillo" pero nunca será más confiable. Por el contrario, será lo suficientemente flexible para permitir la manipulación en uno u otro sentido y ninguno de los dos podrá respaldar sus posiciones, ni mostrar evidencias, ni conferir transparencia a las partes. Eso ya lo hemos vivido, no solo con leche y carne sino con maíz, sorgo, arroz, y todos los productos controlados que este gobierno y los de la cuarta impusieron.
Si un ganadero quiere hacer el esfuerzo de calcular sus costos debe obtener resultados reales no aproximados basados en supuestos. Una vez que muchos ganaderos obtienen sus costos reales es relativamente fácil estimar estructuras de costos tipo para los diferentes sistemas de producción y zonas geográficas.
Todos los que aspiren a conocer sus costos de producción deben tener unos registros de producción decentes y unos registros contables pulcros y eso es lo menos que se le puede pedir a un empresario.

Es mucho más difícil y menos costo efectivo el pesaje individual de leche y registro individual de producción y sin embargo muchos productores los tienen. Los genetistas vendieron los registros individuales de producción, diseñados para diferenciar individuos con fines típicamente de selección.

El registro colectivo de producción, es decir  la observación y transcripción de la producción y desempeño del rebaño, es más sencillo, costo efectivo y útil para la toma de decisiones de manejo y económicas de importancia.
Para conocer los costos de producción y ser capaz de responder ¿Cómo me  está yendo? ¿A donde van a parar los reales? ¿Cuáles son mis debilidades y fortalezas? ¿Qué debo atender con mayor prioridad para mejorar el desempeño económico mediante el mejoramiento productivo y la racionalización de costos? Son indispensables: el registro contable de las partidas de costos y gastos, el valor del inventario de semovientes, maquinaria, equipos y bienhechurías y la observación, reporte y análisis del desempeño productivo del rebaño. Éste no es el listado del desempeño individual de las vacas, es mucho más sencillo, basta con la acumulación colectiva de los siguientes parámetros:
•    N° de vacas en el rebaño, mejor por mes o inicial y final del ejercicio
•    N° de vacas en ordeño, mejor mensual o promedio anual
•    N° de novillas incorporadas al rebaño, por mes o total anual.
•    Vacas y novillas compradas incorporadas al rebaño (reemplazo)
•    Edad promedio de la novilla al parto
•    N° de toros y retajos
•    Vida útil de los toros y retajos
•    Producción total de leche vendida
•    Ingreso bruto total obtenido de la venta de leche.
•    N° de vacas paridas al año
•    N° de vacas, novillas, mautas, becerras y toros muertos al año
•    Edad y peso promedio al destete (Total o promedio)
•    Peso y precio de las novillas de descarte vendidas (Cría y matadero)
•    Peso y precio de la vaca de descarte vendida (Total o promedio)
•    Peso y peso de los toros de descarte vendidos (total o promedio)
Con esta información y unas pocas horas de trabajo, convertimos datos en información valiosa para la toma de decisiones de manejo y económicas de importancia, con enorme beneficio individual y colectivo.

La importancia de la conservación de forrajes para mantener la producción en la época de restricción
Por: Br. Carlos F. Castillo J., Preparador de la Cátedra de Producción Animal, FCV-UCV / jimenezcastillocarlos@gmail.com / Prof. María Isabel Albers A., Cátedra de Producción Animal, FCV-UCV / marisabelalbers@yahoo.com

En el negocio ganadero, la alimentación constituye uno de los pilares fundamentales junto a la sanidad y la reproducción. Si alguno de ellos es deficitario se verán afectados los otros ocasionando una disminución en la productividad del rebaño y a su vez pérdidas económicas para el productor agropecuario.
El crecimiento de los forrajes es cíclico durante el año, encontrándose épocas de gran abundancia, específicamente en el período de lluvias, y otras de gran escasez como la época de sequía, por lo que la disponibilidad de ellos está directamente relacionada al clima. Sin embargo y de forma contraria, los requerimientos alimenticios de los bovinos no son cíclicos durante el año, son constantes a lo largo de él, por lo que se necesita un suministro constante de forraje en cantidad y calidad suficiente para mantener un nivel productivo aceptable en el tiempo, a fin de mantener la rentabilidad del negocio.
La dieta de los rumiantes, especialmente en los trópicos se basa en forraje, ya que es más económico y accesible para el productor. En razón a esto si se desea mantener un nivel productivo estable y disminuir al mínimo las pérdidas durante el verano es necesario tener una provisión suficiente de forraje conservado mientras dure el periodo crítico de déficit de forrajes y se re-establezcan los pastizales en la ganadería. En la actualidad existe mucha tecnología para conservar el forraje que tiene como denominador común mantener la calidad nutricional del mismo durante un tiempo prolongado valiéndose de procesos como la deshidratación y la fermentación anaeróbica.
Entre los métodos de conservación de forrajes, se encuentran la henificación, el ensilaje y el henolaje. En nuestro país uno de los métodos de conservación de forrajes más usado es la henificación. El proceso de henificación convierte un forraje verde y perecedero en un producto que puede ser almacenado en forma segura y transportado fácilmente sin riesgo de deteriorarse; al mismo tiempo, las pérdidas de materia seca y nutrientes se limitan a un mínimo. Este proceso se basa en una reducción del contenido de humedad de 70-90 por ciento a 20-25 por ciento o menos. Las técnicas aplicadas para las pasturas naturales, para las praderas artificiales y para los cultivos específicos destinados a ser conservados son consideradas a tres niveles de tecnología: producción manual de heno, mecanización simple con animales de tiro o pequeños tractores y sistemas totalmente mecanizados. Es posible, sin duda, hacer alguna o todas las operaciones de producción de heno en forma mecánica y por contrato, siempre que los campos sean lo suficientemente grandes como para permitir esas operaciones; esto es posible, sobre todo, donde el clima en el momento de la cosecha es favorable. Dicho proceso nos permite aprovechar el gran volumen de forraje que se produce en un pastizal durante la época lluviosa, de una manera fácil y práctica que se suministra al rebaño de tal manera de cubrir sus necesidades nutricionales. El producto terminado se conoce en el mercado ganadero como “pacas” o “bobinas” de pasto, que pueden ser cuadradas o cilíndricas respectivamente, y de diferentes dimensiones.

Entre las características que debe presentar un heno de buena calidad se encuentran las organolépticas y las nutricionales, específicamente:
1.   Organolépticas
• Debe haber sido obtenido de pastizales jóvenes, lo cual generalmente coincide antes de la floración (producción de semilla). En esta etapa las hojas contienen una mayor cantidad de nutrientes y existe más presencia de hojas que de tallos.
• Debe tener buen color ya que comúnmente el heno joven presenta una coloración verde clara brillante, indicativa de una mejor concentración de nutrientes.
• Debe estar libre de elementos extraños como malezas, polvo, alambres, etc.
• De textura fina y plegable.

2.   Nutricionales
• Es necesario que el heno posea un balance entre el valor nutritivo y la cantidad de forraje  o materia seca, lo que se obtiene cosechando el forraje en prefloración.
• Debe poseer buena digestibilidad, que representa un elemento de gran importancia en la calidad. Esta se encuentra estrictamente ligada al momento en que se corta el forraje debido a que los pastos de más edad poseen contenidos superiores de lignina, que limita su aprovechamiento por parte del tracto digestivo del rumiante.
• El nivel de proteína de un heno de calidad debe encontrarse cercano al 10% en base a materia seca. Esto afecta junto al nivel de energía (carbohidratos) el consumo de heno por parte de los animales.
• Mayormente los henos poseen altos contenidos de vitamina D, a causa de la transformación que sufren las ergosterinas del pasto por acción de los rayos ultravioleta.

Ahora bien, al tomar la decisión de realizar pacas o bobinas de pasto se debe tener en cuenta la selección, el establecimiento y el manejo agronómico del pastizal. Esto es muy importante y se recomienda un buen asesoramiento, debido a que no todos los pastos pueden ser aptos para el proceso de henificación, bien sea por su calidad nutricional, o por sus características de crecimiento que no lo hacen adaptable al proceso de mecanización.
También una pastura puede ser considerada para la producción de heno porque hay más oferta de alimento de la que el rebaño puede pastorear; además, si la calidad del forraje es tal que puede generar desórdenes fisiológicos como la hipomagnesemia o el meteorismo, puede ser cortado para heno, que no presenta esos aspectos negativos. Los forrajes tropicales y subtropicales que en ciertas etapas de su crecimiento contienen cantidades peligrosas de susbstancias cianogénicas pueden ser transformados en forma segura en heno. Los sorgos son ejemplos notorios de toxicidad en condiciones de estrés, pero otros pastos tropicales como Cynodon también pueden afectar a los animales.

El proceso de henificación debe realizarse durante la etapa de prefloración e implica varias etapas que a su vez requieren de diferentes recursos y maquinaria agrícola. Estas etapas son:
1. Corte del pasto: se realiza después de que desaparezca el rocío, en las horas de la mañana preferiblemente, y se realiza con una segadora o “guadaña”. 
2. Secado del forraje: se realiza a campo abierto por acción del sol. Mediante el uso de una hileradora se junta el pasto en forma de hileras, facilitando el secado. En caso de que se realice heno con pastos de tallo ancho se recomienda voltear el pasto para facilitar la perdida de humedad. Al final, es un forraje con 10 a 15% de humedad.
3. Empacado: consiste en la recolección del heno casi seco para reducirlo a pacas compactas mediante la máquina empacadora, sea de pacas cuadradas o de pacas cilíndricas (rollos). Dependiendo del mercado al cual se destina el forraje suele ser más conveniente un tipo u otro de presentación. Durante esta etapa es importante revisar la densidad de la paca en relación a lo seco del material a empacar.
4. Almacenamiento: de preferencia ha de ser en un galpón, donde estén protegidas de la humedad, pero que puedan recibir aire para así evitar exceso de temperaturas que puedan dañar el heno. En algunas fincas suele cubrirse con polietileno. En el caso de las bobinas pueden mantenerse a la intemperie siempre y cuando estén dispuestas sobre el suelo acostadas sobre su eje mayor, es decir, en el eje que les permite rodar, ya que si está bien compactada el agua (en caso de lluvias) no penetra hacia el centro y no se pudre. Lo contrario ocurre si se quedan paradas sobre la superficie plana, en la cual el agua sí percola y daña la paca.

Una limitante de esta tecnología es el costo de la maquinaria y su disponibilidad en el país, ya que son importadas en su mayoría, y la importación en los últimos años ha sido algo engorrosa. Sin embargo, la buena noticia es que en nuestro país hay productores dedicados específicamente a la producción de pacas que se comercializan durante todo el año, a fin de que los ganaderos puedan apertrecharse y hacer sus reservas para la época de verano. También hay empresas que tienen toda la maquinaria y el personal capacitado para prestar el servicio de henificación en la finca de quien lo requiera. Otra limitante a considerar es que en condiciones muy calurosas, puede ocurrir la caída de las partes más finas de la planta a causa de un secado excesivamente rápido, o el blanqueado del forraje por la luz solar con la consecuente pérdida de caroteno y vitaminas.
Lo más importante es que son muchos los beneficios que trae la henificación, y se pueden resumir en lo siguiente:
• El heno constituye una ración de alta calidad cuando ha sido debidamente preparado.
• Las pacas y/o bobinas son de fácil manejo y manipulación para suministrarlas al ganado en los potreros o en estabulación.
• El suministro de heno de calidad junto a prácticas de suplementación proteico-energética, como la urea-melaza, permite obtener resultados satisfactorios en raciones de mantenimiento y crecimiento
• Si se ponen en ejecución las prácticas y normas adecuadas resulta una forma de conservación más rápida que el ensilaje.

En conclusión, una buena provisión de heno, es garantía de menos pérdidas en los periodos de escasez de forraje.

Programas de medicina preventiva en rebaños de carne y doble propósito. Parte I. VETERINARIA Práctica
Por: Pedro S. Bastidas M., MV, PhD - UCV - FCV / Instituto de Reproducción Animal e Inseminación Artificial / Cel.: 0416 431 5909 - 0414 450 9922 / bastidasp@gmail.com / pedro.bastidas@ucv.ve

La espiral en los costos de producción y la presión del consumidor por precios más bajos en los alimentos requiere que el productor sea lo más eficiente posible en la operación ganadera. La muerte de un animal es reconocida por todos como una pérdida financiera. Otras pérdidas por enfermedad no son fáciles de reconocer, porque estas permanecen escondidas en bajas tasas de ganancia, largos intervalos entre partos, pérdidas embrionarias, abortos y otros gastos indirectos. Con esto en mente, es fundamental minimizar las pérdidas de animales debido a muerte y enfermedad.
Un avance fundamental en la salud del ganado lechero y cárnico ha sido el reconocimiento de la naturaleza multifactorial de casi todas las enfermedades de importancia en el rebaño lechero. La epidemiología ha sido una nueva influencia crítica y una herramienta para la descripción y cuantificación de los factores de riesgo interconectados que producen enfermedad.
A su vez, el objetivo primario de la Medicina de la Producción y Manejo de Salud de rebaños es: mantener una óptima salud del animal y a la vez un adecuado nivel productivo, que permita el máximo retorno económico para el dueño del sistema. En este concepto se interrelacionan los términos de salud y producción animal.
El manejo de salud animal ha sido definido como la promoción de salud, mejoramiento de la productividad, y prevención de enfermedad en los animales, dentro del marco económico del productor y la industria. Reconociendo el bienestar animal, salud pública, y sostenibilidad ambiental.  Por lo tanto, la prevención de enfermedad, considerada en un contexto amplio, ya no es solo el dominio del médico veterinario.
Por el contrario, para transmitir una efectiva prevención de enfermedad y manejo sanitario, el veterinario debe integrar la nutrición, instalaciones, ambiente, genética y sistemas de manejo integral en recomendaciones y mejores prácticas para el rebaño.
Un eficiente programa sanitario preventivo es aquel, capaz de preservar la salud del rebaño con los menores riesgos de contraer enfermedades, y producir muertes a un bajo costo económico. Para lograr esto, se requiere de una sistemática planificación tomando como base el conocimiento epidemiológico de las distintas enfermedades infecciosas-contagiosas y parasitarias de la zona, como también las características agroecológicas de las diferentes zonas del país (variaciones ambientales).
El cambio climático global, aumento de las temperaturas y cambios en los patrones de precipitación, probablemente tenga un efecto sustancial en la carga de enfermedades infecciosas transmitidas por insectos vectores y por el agua contaminada (Shuman, 2010). Así, es muy común observar en Venezuela, que la mayor incidencia de entidades nosológicas ocurren durante la época de lluvia, de mayo a octubre. Esto obedece en gran parte a alta proliferación de insectos hematófagos (picadores) tales como mosquitos, tábanos, zancudos y vampiros, que como sabemos, constituyen importantes medios de transmisión de enfermedades.
Si a esto sumamos el estrés sufrido por los animales expuestos a las constantes tormentas y acumulaciones de agua, etc., de las zonas bajas del país, incluiremos que estos factores y otros anteriormente señalados conjuntamente con el conocimiento intrínseco de la patología animal serán indispensables para que el planificador sanitario (médico veterinario) pueda lograr los objetivos deseados.

I.   La Bioseguridad. ¿Por qué es importante?
La bioseguridad es el mayor contribuyente para la prevención de de enfermedades infecciosas y pérdidas  subsecuentes en el rebaño. La bioseguridad en su forma más sencilla significa la implementación de medidas para prevenir la introducción y diseminación de enfermedades infecciosas (Gunn et al., 2008; Hoe y Ruegg, 2006). Las medidas de bioseguridad son generalmente empleadas para prevenir la introducción de una enfermedad dentro de un país (En Venezuela la Fiebre Aftosa se introdujo en los años 50).
La bioseguridad; sin embargo,  también puede ser aplicada a nivel del rebaño, para prevenir la introducción y diseminación de una enfermedad en una finca individual. Mientras más alto sea el nivel de una enfermedad en particular en un país (prevalencia de la enfermedad), más estrictas medidas de bioseguridad deben ser implementadas para reducir el riesgo de introducción de enfermedades. Los agentes infecciosos más comunes  que impactan la ganadería venezolana incluyen:
a) Fiebre aftosa
b) Estomatitis vesicular
c) Rabia
d) Brucelosis
e) Tuberculosis
a) Paratuberculosis (Enfermedad de Johne)
b) Diarrea viral bovina (DVB)
c) Rinotraqueítis  infecciosa bovina (IBR)
d) Leptospirosis
e) Neospora canis
f) Babesiosis
g) Anaplasmosis
h) Clostridiales
i) Trichomoniasis
j) Campylobacteriosis

  Un programa de bioseguridad identifica los riesgos de salud que enfrenta cada rebaño y, entonces, precisa las opciones costo efectivas más importantes que deben tomarse para minimizar los riesgos en ese rebaño. Los pasos para desarrollar un programa de bioseguridad incluyen (Figura 1):
a.   Completar un una evaluación de riesgo para identificar enfermedades de particular preocupación en el rebaño. Esto es identificar el estatus sanitario del rebaño
b.   Desarrollar un plan para prevenir la introducción de nuevas enfermedades en el rebaño.
c.   Desarrollar un plan para minimizar la diseminación de enfermedades dentro del rebaño.
d.   Implementar el plan.
e.   Monitorear los resultados (Y revisarlos cuando sea pertinente).

Figura 1. Plan de manejo de enfermedades infecciosas en el rebaño

Paso 1. Conocer el estatus de salud del rebaño
La forma más sencilla de mantener un control rápido del estatus de salud del rebaño es evaluar el rebaño clínicamente por signos de enfermedad y usar su médico veterinario para que este realice diagnósticos precoces de la situación. Además, existen novedosas técnicas diagnósticas que permiten una evaluación económica de los rebaños utilizando:
a)   Evaluación individual con técnicas de Elisa para DVB, IBR, Leptospirosis, Neospora
b)   Muestreos sanguíneos de hembras de reemplazo, destetes (DVB, leptospirosis
c)   Pruebas diagnósticas oficiales: Brucelosis anual a todo el rebaño.
Estos métodos sencillos pueden ser utilizados como un punto de arranque que conjuntamente con la historia clínica del rebaño, permitirá la implementación de los protocolos de bioseguridad y vacunación, que pruebas deben realizarse en ganado comprado, qué política de vacunaciones debe seguirse. Las muestras recolectadas como parte del plan de salud del rebaño deben ser interpretadas por el médico veterinario y  tomar las decisiones correspondientes.
Paso 2. Prevenir la introducción de enfermedad
Es particularmente importante conocer que cuando se realizan compras para ampliar el rebaño, estos animales comprados llegan a ser la mayor fuente de transmisión de enfermedades. En nuestros rebaños probablemente 8 de cada 10 productores llevan a cabo pruebas de diagnóstico rutinarias al comprar animales. Existen tres importantes factores que deben considerarse para reducir el riesgo de enfermedades infecciosas cuando se compra ganado.
a)   La protección que tiene el rebaño de la finca por vacunación: debe existir vacunación actualizada del rebaño residente asesorada por el médico veterinario
b)   La fuente de compra del ganado y como son transportados a la finca: Es crítico realizar pruebas diagnosticas de brucelosis, tuberculosis y paratuberculosis en hembras compradas. Comprar animales de fincas con tradición de vacunación y de poseer rebaños sanos. Obtener información de vacunaciones recientes realizadas. La mejor decisión es no comprar animales de fincas sin historiales de vacunación confiables. 
c)   El método de introducir nuevo ganado al resto del rebaño. Los animales recién llegados deben ser colocados en cuarentena por 30 días antes de permitir el contacto con los animales del rebaño. Es deseable que la cuarentena se realice fuera del espacio físico que ocupan los animales de la finca. Esto para evitar la diseminación de enfermedades respiratorias. Es aconsejable realizar un lavado medicado de pezuñas usando pediluvios o fumigación. Prevenga la diseminación de mastitis ordeñando de último los animales recién comprados y desinfectando inmediatamente el equipo de ordeño.
La bioseguridad en sus forma más simple significa a) reducir/prevenir la introducción de nuevas enfermedades desde fuentes externas al rebaño el exterior y, b) reducir/prevenir el movimiento de enfermedades en el rebaño.

Paso 3. Prevenir la diseminación de enfermedades mediante vacunación
Hoy día, los ganaderos utilizan al menos vacunaciones de Aftosa y Rabia y vacunación de hembras con brucelosis (cepa ERA o RB51); vacunas anticlostridiales, vacunas contra el complejo respiratorio bovino y Leptospirosis siendo las enfermedades más comunes en que los productores protejen sus rebaños.

En la próxima edición se continuará con la parte II de este tópico.

Temporada de monta y la disponibilidad de forraje clave del éxito reproductivos
Por: Pedro S. Bastidas M., MV, PhD - UPor: José A. Bueno Pérez, MV. / buenoperez@gmail.comC

La actividad ganadera se sustenta en la capacidad reproductora de las vacas como unidad básica de producción, tanto para leche como para carne, ya que su producto primario es el ternero al momento de destete y como producto secundario o sub-producto, los excedentes de leche que utiliza para alimentar el ternero; en consecuencia el parto es la actividad más importante del negocio y es hacia donde se debe centrar toda la atención del negocio de criar ganado.
Si consideramos que toda actividad productiva primaria consta de una Unidad de producción básica que  genera los productos, como en el caso de una fabrica de ropa, donde la el binomio máquina de coser y operador constituye la unidad básica de producción. La vaca es la unidad básica de producción de una finca lechera o de carne porque ella es la que genera los productos (Ternero y leche).
No obstante al igual que en la fábrica de ropa el producto una vez confeccionado, aun no está disponible para su comercialización, porque requiere un proceso de adecuación al mercado (colocación de adornos, etiquetas, planchado, almidonado.
Empaquetado y distribución al mercado de consumo), lo cual requiere un tiempo que se puede denominar maduración del producto; así mismo, en el caso de la producción pecuaria el producto denominado Ternero requiere una fase de crecimiento, engorde y adecuación al mercado de consumo de carne que demanda un torete de aprox 200 Kg en canal que representa unos 480 kg de peso vivo y en consecuencia necesita también un tiempo de maduración, similar a lo que ocurre con la leche excedentaria del ternero que requiere enfriamiento y conducción a la planta de procesamiento.

De manera que una fabrica Productiva, será la que mantenga la mayor eficacia en las unidades de producción, con la mayor cantidad de producto por unidad de tiempo. Ejm en la fábrica de ropa se medirá por pantalones o vestidos por horas, días meses y/o años y en el caso de la vaca por Terneros por año y/o lts de leche por día o por lactancia. De allí que el papel del Gerente del proceso productivo, es garantizar la mejor actuación de las unidades de producción y consecuentemente procurar que las condiciones optimas para que tengan el mejor desempeño.

Basándonos en esta primicia sobre la responsabilidad primaria del gerente de la operación ganadera se derivan algunas Obligaciones:
1.   Suministro de Materia Prima, la mejor alimentación al más bajo costo
2.   Operación adecuada, Manejo y cuidados acordes con el grupo etario, condición corporal de los animales y sobre todo el manejo de los servicios, Nacimientos, destetes etc.
3.   Plan de Mantenimiento adecuado, programa sanitarios y de mineralización
4.   Monitoreo y análisis de los indicadores de desempeño de las unidades de producción ósea, evaluación de la eficiencia reproductiva (ERI, Intervalo entre partos, Kg de becerros destetados, Lts de leche/lactancia etc.…), para tener los elementos de decisión sobre razas, tecnología aplicada etc...
5.   Deshabilitación y Reposición de unidades productivas que lleguen al termino de su vida útil o bajen su rendimiento; descarte de vacas sub-fértiles e improductivas y reposición con Novillas de remplazo.
6.   Análisis económicos y financieros para definir costo por unidad de producto y la incidencia  de cada renglón en el precio; definir la rentabilidad de la producción de carne y leche y establecer la estructura de costo.
De todas estas funciones u obligaciones la más importante son las dirigidas a garantizar el mejor desempeño de las Vacas, 1.- Pasto y alimento de buena calidad en el momento oportuno (época de mayor demanda debe existir mayor oferta), 2.-Manejo del rebaño en función de su condición (reproducción, Lactancia, Crecimiento, engorde) Temporada de apareamientos, temp de destete etc. y 3.- Mantenimiento idóneo y oportuno, planes de Inmunización contra las enfermedades Enzooticas en la región y suministro de los suplementos Minerales y Vitamínicos adecuados a su estado de desarrollo (minerales ad-libitun, vacunación contra las enfermedades reproductivas, aplicación de vit A en la época de inicio de sequias etc…)

En esta ocasión nos centraremos en el tema del suministro de insumos (alimentación) y el manejo reproductivo idóneo, pero antes debemos entender el funcionalismo de la unidad de producción denominada vaca.
La vaca como ser biológico demanda una serie de nutrientes para su desempeño, no obstante durante su proceso productivo pasa por dos etapas bien definidas La Lactancia y la etapa final de la preñez (en caso de ser una vaca eficiente con un intervalo entre partos menos de 400 días), lo cual implica que tuvo una concepción antes de los 100 días post-parto, este ciclo natural de la vaca demanda distintos nutrientes que debe aportar los alimentos que consumen y esa demanda es variable en función al ciclo productivo.
Los mayores requerimientos de Nutrientes Digestibles totales (NTD) expresados en % de materia Seca, y Proteína metabolizable (PM), ocurren durante la lactancia haciéndose máximos durante el 2do mes post-parto (precisamente cuando debe iniciar el proceso reproductivo para su siguiente preñez) y van decreciendo, haciéndose mínimos durante el mes de destete de la vaca (fin de la lactancia), volviendo a incrementar en los dos meses previos al siguiente parto.
Por otro lado el mejor y más económico alimento que los animales pueden consumir es el forraje de pastos establecidos en los potreros y consecuentemente la oferta forrajera en la Finca es fundamental para cubrir las necesidades nutricionales  cambiantes de nuestra Unidad de Producción (la Vaca); pero la oferta forrajera en el trópico no es constante y es dependiente de la época del año y de la pluviometría. Por lo tanto la disponibilidad cuantitativa y cualitativa del forraje está condicionada por el periodo de lluvia y/o sequia, de allí que la estacionalidad de la oferta de pastos también condiciona la Nutrición animal y la capacidad reproductiva de la vaca.
Tomando como ejemplo una finca ubicada en el sur del estado Bolívar Sector San Francisco, con registro pluviométrico por mas de 20 años, la oferta forrajera esta estrechamente condicionada a la época de lluvias y concentrada en los meses de agosto a enero, coincidiendo con los 60 días posterior a iniciado el pico lluvioso hasta 3º mes de terminado el periodo de lluvias, de manera que la mayor disponibilidad y calidad de forraje en esta finca se ubicaría entre los meses de agosto hasta el mes de Diciembre (5 meses del año) y cualquier plan de manejo que este condicionado a la condición corporal de los animales, debe llevarse a cabo en esta temporada de abundancia forrajera que garantice la nutrición del rebaño a bajo costo (pastoreo).
Pero considerando que es una función gerencial asegurar que los máximos requerimientos nutricionales de las Vacas (Unidades de producción), coincida con la disponibilidad de pastos es casi imprescindible en ganadería de carne establecer una Temporada de Monta que permita conciliar la Máxima Oferta forrajera con la lactancia y así promover la mínima perdida de condición corporal de las vacas y puedan reiniciar el proceso reproductivo antes de los 100 días post-parto.

En el caso de la finca Ubicada en el sur del Estado Bolívar Sector San Francisco, la época ideal para la temporada de montas es entre los meses de Octubre a Diciembre, con el propósito que la parición ocurra durante los meses de mayor oferta forrajera. Julio a Septiembre, meses que las vacas se encuentran en excelente condición corporal y obviamente tendrán más oportunidades de concebir una nueva cría.
Compatibilizar la mayor demanda nutricional de la vaca con la Oferta Forrajera sin lugar a dudas es una de las claves del éxito reproductivo del rebaño.

VETERINARIA Práctica - Diagnosticando problemas reproductivos en rebaños bovinos
Por: Pedro S. Bastidas M., MV, PhD - UCV - FCV - Instituto de Reproducción Animal e Inseminación Artificial - Cel.: 0416 431 5909 - 0414 450 9922 / bastidasp@gmail.com

El objetivo fundamental  del programa reproductivo de la finca es preñar eficientemente las vacas del rebaño en un tiempo razonable. La duración de una temporada de servicios no debiera exceder los 4 meses. Un objetivo razonable en ganado de carne bajo el régimen de monta multitoro sería de 75 a 90 días.

I. Manejo de la monta 
La reproducción es el carácter más importante en la producción comercial de carne. Las mayores pérdidas en el ciclo reproductivo se deben a aquellos vientres que no se preñan. El acortamiento de la temporada de servicio y parición a periodos relativamente cortos es el primer paso en el logro y mantenimiento de un alto nivel reproductivo en los hatos de carne.

Argumentos válidos para la utilización de períodos restrictivos de servicio/parición son los siguientes:
1. Los vientres no preñados pueden ser identificados y descartados efectivamente.
2. Hay una supervisión más efectiva del periodo de parición (es decir los recursos pueden ser concentrados en periodos específicos del año).
3. La alimentación de animales en grupos similares permite una nutrición más efectiva y económica.
4. Los toros para servicio pueden ser evaluados por su funcionalidad reproductiva previo a la época de servicio.
5. Se puede lograr un monitoreo y control mayor en la época de servicio.
6. La selección de las novillas de reemplazo es más eficiente.
7. La planificación sanitaria del hato es más eficiente, ya que los animales pueden ser tratados en grupos uniformes.
8. La comercialización de grupos homogéneos de animales es más ventajosa.
9. Las medidas para mitigar las sequías son más eficientes.

II.  Proporción Vaca:Toro
La mejor proporción de toro a hembras ha sido objeto de mucha discusión entre ganaderos e investigadores. Una regla general utilizada exitosamente por muchos años en el país es disponer de 4 a 5 toros por cada 100 hembras en el rebaño. La proporción ideal es difícil de establecer porque el promedio de hembras que un toro puede servir varía grandemente de la capacidad de servicio del toro, edad, tamaño de los potreros y las condiciones ambientales de cada finca. Es importante señalar que en ganaderías comerciales con rebaños multitoro no deben utilizarse toros jóvenes con toros adultos, para evitar el “padroteo” de los toros adultos sobre los más jóvenes, los cuales se inhiben de buscar vacas en celo, y en consecuencia, resultan erráticos en sus tasas de preñez.

III. Identificando y diagnosticando problemas reproductivos
En rebaños bien seleccionados y con un estricto control reproductivo pre-servicio, las vacas generalmente se preñan fácilmente y no tienen problemas reproductivos. Cuando ocurren los problemas la causa puede ser simple o compleja. Es importante que la supervisión veterinaria del rebaño sea constante ya que a veces las soluciones prácticas se desconocen bien sea por fallas en la experiencia de los encargados o que simplemente pasan desapercibidas.
Es importante señalar que los problemas reproductivos ocurren en cualquiera de los sexos. Por lo general la hembra es sospechosa de ser infértil cuando ella no queda preñada. Hasta que no se conozca positivamente cual es la razón de la falla en la concepción, debe considerarse tanto la vaca como el toro como sospechosos.

IV.  Hay que asegurase que sea óptimo el estatus de salud de vacas y toros
Los animales seleccionados para reproducción deben tener una salud óptima. Si las vacas paridas están bajo estrés, tanto por demandas nutricionales de la lactancia como por efecto del amamantamiento del becerro, no les alcanzará la temporada de monta para recobrar un mínimo de condición corporal y quedar gestantes.  Se ha enfatizado en artículos anteriores la necesidad de evaluar la condición corporal (CC) de las vacas previo al inicio de la temporada. Esto es particularmente muy obvio para las vacas de primera lactación. Si a esto sumamos, una baja oferta forrajera o de suplementación energético-proteica de acuerdo al caso, una lata carga parasitaria, las demandas propias del becerro, todo esto al final afectará los números de vacas preñadas en la temporada de monta o servicios.
En la escala de condición corporal del 1 al 9, las vacas deben tener al menos una CC de al menos 5 al comienzo de la temporada de monta.
Si al toro se le ha realizado una prueba de evaluación del potencial reproductivo, tiene buena libido y habilidad para la monta pre-servicio, usted necesita considerar si la hembra es una novilla o una vaca adulta con registro reproductivo probado.

Ya que la solución para una falla en la concepción difiere altamente entre novillas y vacas adultas. Por supuesto, siempre debe ser excluida cualquier patología asociada a trichomonas o campylobacteriosis (Vibriosis) en el rebaño de vacas y toros que causan infertilidad y mortalidad embrionaria en los rebaños.
En la novilla la ausencia de conducta en el cortejo (mostrando receptividad o rechazo al macho) puede indicar varios problemas posibles: Inmadurez física o conductual por insuficiente respuesta hormonal (ausencia de folículos estrogénicamente activos) o aun un tracto reproductivo incompleto (aplasia segmental (ausencia de uno o ambos cuernos) pueden ser causas posibles.
Un veterinario calificado puede ayudar a diagnosticar las causas particulares del problema en novillas. Si la conducta del cortejo está presente en la novilla pero no ocurre la preñez, las causas posibles podrían ser persistencia del himen (requiere intervención veterinaria) u obstrucciones en el cervix las cuales pueden ser imperceptibles  a la palpación. Por lo general, de acuerdo al diagnóstico el animal debe ser eliminado del rebaño.
Si el caso de ausencia de gestación ocurre en una vaca adulta y el toro está preñando otras vacas similares en el mismo tiempo, debe verificarse la historia reproductiva. Verificar antecedentes de distocia, metritis, retención placentaria, afecciones que suelen dejar secuelas en el útero y ovarios, lo cual afecta la concepción. Evaluar bien el tracto reproductivo y verificar ausencia de quistes foliculares que causan anestro postparto; así como adherencias del tracto por problemas de distocia y/o retención de membranas fetales. Cualquier infección uterina conlleva a fallas en la fertilización y por consiguiente repetición de celo en esos animales cada 21 días. En este caso, luego de este diagnóstico el veterinario indicará la realización de un tratamiento intrauterino con antibióticos. Este tipo de afecciones es observado más comúnmente en vacas doble propósito que en vacas de carne.  

V.   No culpe a la vaca; podrían ser fallas del toro
No es raro observar que algunos ganaderos han vendido vacas eliminadas que no se han preñado luego de estar expuestas al toro y han “descubierto” que el toro o toros han sido los culpables. La lección aquí es que no se debe sobreestimar al toro cuando se observan problemas reproductivos. Lo fundamental es que todo macho reproductor debe ser sujeto a una evaluación andrológica del potencial reproductivo previo al servicio y post-servicio. Esta evaluación en términos general evalúa la motilidad masal e individual de los espermatozoides, la evaluación morfológica de los mismos, la circunferencia escrotal (la cual varía entre razas) y de ser posible una evaluación de libido y potencial para la monta. Generalmente un toro Cebú deberá tener al menos 30 cm de circunferencia escrotal a los 2 años de edad. Todo esto en el marco de un programa de medicina preventiva que excluya cualquier enfermedad infecto-contagiosa (trichomonas, campylobacteriosis, rinotraqueítis infecciosa bovina, entre otras, que conllevan a infertilidad y/o mortalidad embrionaria.
La fertilidad del macho debe ser vista como un continuo y muchas variables asociadas. La mayoría de los toros son fértiles pero algunos son más agresivos en la búsqueda de hembras en celo. Toros que se han comportado excelentemente en su primera y segunda temporada fallan en su fertilidad. Estos cambios abruptos en el desempeño reproductivo pueden deberse a lesiones en testículos, prepucio y pene, que causan fallas en la calidad seminal. Lesiones de patas pueden conllevar a fallas en la monta y consecuentemente una baja tasa de preñez en los rebaños. En rebaños multitoro lesiones de este tipo pueden pasar desapercibidas causando un impacto negativo en la tasa de preñez general de la finca.  
La monta del macho no implica que haya ocurrido la penetración. Es importante observar los toros frecuentemente al inicio de la temporada de monta para excluir aquellos que posean problemas en la monta o que no busquen animales en celo (particularmente toros jóvenes). Hay que asegurarse que la monta sea completa y la eyaculación ocurra en el tracto de la hembra y no en el exterior.

VI. Observe cuidadosamente el rebaño durante la temporada de monta
Hay que dedicar tiempo para observar el rebaño, particularmente al inicio de la temporada de monta. ¿Están las vacas y novillas mostrando celo? ¿Está el toro montando adecuadamente las hembras? Tome notas sobre fechas de servicio y re-chequee a los 21 días si observa repeticiones. Siempre mantenga una distancia adecuada durante la observación en los potreros para no interferir con la conducta de apareamiento de los animales.  Hay que mantener presente que mientras más temprano detecte problemas de ciclicidad y/o problemas en la habilidad de monta de los toros mayores son las probabilidades de tener una buena eficiencia reproductiva en su finca. Muy a menudo se observan durante la evaluación profesional  toros lesionados e incapacitados para la monta que no se han observado por varios días o semanas. Estas son las pequeñas cosas que contribuyen a una baja eficiencia reproductiva en los rebaños de cría. 
En resumen, el objetivo primario en el ciclo productivo es que cada vaca del rebaño produzca un becerro vivo cada año. Cuando hay una falla reproductiva, el resultado es una vaca vacía que utiliza recursos sin producir un producto vendible. Muchos factores contribuyen a una falla reproductiva, pero las deficiencias nutricionales son las más comunes en los rebaños de carne y doble propósito. Vacas muy flacas (CC: 3) al inicio de la temporada de monta no ciclaran en la temporada y quedaran vacías, el objetivo es mantener la brújula de una CC 5 para el inicio de la temporada de servicios, esto es particularmente importante para las vacas de primera lactancia. Por otra parte, realice una evaluación del potencial reproductivo de los toros que entraran a servicio. Es mejor una evaluación a tiempo que tener cifras rojas de preñez al final de la temporada de monta. Mantenga un buen programa de medicina preventiva en el rebaño, particularmente poniendo atención a enfermedades de la esfera reproductiva: Leptospirosis, Campylobacteriosis, Trichomoniasis, Complejo Respiratorio Bovino, entre otras. Mantener programas de desparasitación regulares y fundamentalmente control de hematozoarios (babesia, anaplasma, tripanosomiasis), los cuales también causan abortos en los rebaños.

Etología aplicada y bienestar animal - Comportamiento bovino. Parte III
Por: Juan Guillermo Villa, M.V., asesor / corcelvilla@hotmail.com

El presente artículo pertenece a Angeles Moreno, es catedrático de Etología y bienestar animal, actualmente Secretaria ejecutiva de A.C.R.U.G.A. (Asociación de Criadores de Rubia Gallega-España), quien me lo envió muy gentilmente para su publicación en esta columna exclusiva para Venezuela Bovina.

Practica de encierro de ganado a pie por parte de 2 colegas y 3 esposas de colegas (Paiva, Linares, Sandoval) que realizan Team Peninng en El Vigia-Mérida. Agropecuaria las Amazonas de William Mancilla (las damas superaron a los caballeros y estos de niñeros).
Conceptos de bienestar animal
Las vacas de alta producción láctea están sometidas a un continuo estrés nutricional; el ambiente, especialmente el alojamiento en cubículos, a menudo resulta inapropiado ya que aumenta la probabilidad de padecer lesiones y laminitis, mientras que una conducta normal no puede expresarse a menos que la vaca tenga acceso al pasto y forme parte de un grupo social estable. En contraste, el ganado bovino de carne, bajo un sistema extensivo, presenta probablemente el mejor bienestar de cualquier animal de granja según el criterio de los 5 derechos animales.
Los terneros que se separan de sus madres y son criados para la producción de carne exhiben muchos comportamientos anormales. Cuando estos animales son jóvenes muestran con frecuencia conductas de alimentación (succión) inapropiada, y cuando crecen exhiben una conducta de monta excesiva, lo que provoca lesiones y retraso del crecimiento (Phillips, 1993; Fraser y Broom, 1997).
El ganado bovino de leche normalmente se mantiene estabulado una parte del año, pero algunos animales lo están durante todo el año. La densidad de población en estos sistemas artificiales es muy elevada, lo que dificulta la posibilidad de realizar la gran variedad de comportamientos que tienen estos animales.
Las vacas adultas tienen una fuerte motivación por permanecer tumbadas gran parte del día y que son capaces de sacrificar tiempo dedicado al pastoreo para satisfacer su motivación. Los individuos subordinados tienen más probabilidad de sufrir cojeras ya que están forzados a pasar más tiempo en las áreas mojadas.
La unión madre-cría no se desarrolla inmediatamente después del parto, por lo que la mejor estrategia es, en cuanto al bienestar, una separación temprana más que una separación tardía (por ej., 24 horas post parto). Entre todos los problemas de bienestar animal publicados y difundidos, la cría de terneros en pequeñas jaulas para carne lechal ha sido prohibida en varios países.

Cuanto más se aleje el manejo de las condiciones habituales, mayor será el estrés que sufra el animal, no pudiendo expresar todo su potencial de rendimiento aunque esté alimentado con calidad y cantidad y tenga las condiciones de sanidad y manejo necesarias y manifestándose aún mas en condiciones adversas, dando lugar a:
* Menor aumento de peso diario.
* Menor producción de leche.
* Pérdidas de celos.
* Disminución de la habilidad maternal.
* Aumento en el número de peleas.

Son factores de estrés:
*    Presencia de gritos, látigos, picanas, perros y golpes durante los trabajos en los corrales (estrés por poco tiempo). Los alaridos o chiflidos de la gente les generan más estrés que los ruidos de puertas metálicas que retumban al cerrarse (Waynert y otros, 1999).
*    Introducción de un animal macho ajeno al grupo en momentos inadecuados como puede ser la época de servicio. (El estrés puede durar 2 ó 3 meses hasta que se consolida la nueva escala jerárquica dentro del plantel).
Existe una relación social hombre-animal en la que el hombre entra a formar parte de las reacciones sociales de los vacunos, de tal modo que se puede enseñar a un animal manso para que actúe como líder y el resto del rebaño le seguirá. También, un trato cariñoso, suave y firme, hace aumentar la producción de leche.
El ganado bovino se asusta ante las novedades cuando éstas se le presentan súbitamente. Los animales recularán ante un cambio repentino en la conformación del cerco o en la textura del piso. Las sombras, las aberturas de drenaje y los charcos también interrumpen el movimiento del ganado vacuno. En las áreas donde se trabaja con animales, la iluminación debe ser uniforme, para impedir que haya sombras, y las instalaciones deben estar pintadas de un mismo color para evitar contrastes visuales. Estos tienen un efecto inhibitorio tan fuerte sobre el movimiento del ganado que los organismos de mantenimiento de caminos han logrado impedir que los animales crucen las rutas con sólo pintarles una serie de líneas blancas atravesadas (Western Livestock Journal, 1973).

El ganado lechero, que es ordeñado todos los días en las mismas instalaciones, caminará sin detenerse sobre una rejilla de desagüe o una sombra en el piso, porque ya no es algo novedoso. Sin embargo, los mismos animales recularán y agacharán la cabeza para investigar un pedazo de papel extraño tirado sobre el suelo en un callejón conocido. El aspecto paradójico de las novedades es que son a la vez atemorizantes y atractivas. Un tablero para escribir tirado en el piso atraerá al vacuno cuando se le permite acercársele voluntariamente, pero lo hará recular y hasta negarse a pasar si se lo arrea hacia él.
Las estampidas se iniciaban a causa de un sombrero volando al viento, los objetos que se mueven rápidamente son los que más miedo provocan.
En las Filipinas, los vacunos son de razas índicas, pero se crían expuestos a tantas novedades que las experiencias nuevas rara vez los alarman. Las vacas son sujetadas con bozal, y son cambiadas todos los días, con sus terneros recién nacidos, a nuevos sitios de pastoreo que requieren pasar por caminos llenos de ómnibus y automóviles en constante movimiento.
Medico veterinario Mariela Tirado en práctica de adiestramiento de becerras Carora en taller de preparación y presentación de ejemplares de feria, Zaraza, Guárico. AGRODIZA

Estudios sobre el estrés del manejo
Hay un viejo dicho: “Mirando su ganado se puede saber qué clase de ganadero es el dueño”. Los animales que tienen una experiencia anterior de manejo suave van a ser más tranquilos y fáciles de trabajar en el futuro que los que han sido manejados rudamente.
Los animales pueden llegar a acostumbrarse a los procedimientos habituales de manejo indoloros repetidos, tales como ser movidos a lo largo de una manga, pero no se adapta fácilmente a procedimientos severos que le causen dolor, o a una serie de tratamientos continuados, que no le den tiempo suficiente para serenarse entre los sucesivos trabajos.

Para entrenar los animales al manejo
Los animales pueden ser entrenados para aceptar ciertas irregularidades en el manejo, lo que podría contribuir a reducir las reacciones violentas ante las novedades en el futuro. Si se expone a los animales a niveles razonables de música o de sonidos variados, se aminorará su reacción de miedo ante ruidos súbitos e inesperados. Se ha comprobado que si se tocaba algún instrumento musical o se escuchaban sonidos variados de hasta 75 decibeles, la ganancia de peso aumentaba en los ovinos (Ames, 1974), pero que los sonidos más fuertes reducían las ganancias.

Diferencias genéticas y entre especies
Las diferentes razas ganaderas tienen distintas características de comportamiento que afectan el manejo. Dentro de cada raza, se ha comprobado que el temperamento del toro padre tiene influencia sobre el temperamento de la progenie.

Ing. Victoria Mota en grabación del programa de etología y bienestar animal de Agrotendencia, la Fundación San Felipe, Yaracuy
La zona de fuga
En un rancho de Arizona, unas vacas indóciles criadas extensivamente pueden tener una distancia de fuga de 30 metros, mientras que el ganado de corrales de engorde puede fugar a distancias de 1,5 a 7,61 metros (Grandin, 1980a) y eventualmente dichos animales acepten que se los toque.
El ganado que tiene contacto frecuente con personas tendrá distancias de fuga menores que aquél que rara vez ve gente. El ganado sometido a un manejo benigno tendrá generalmente una zona de fuga menor que el que ha estado expuesto a un trato abusivo. La excitación amplía la zona de fuga. El ganado lechero totalmente amansado llega a carecer de zona de fuga, y la gente los puede tocar. Se puede determinar el borde de la zona de fuga caminando lentamente hacia un grupo de animales. Cuando los animales se dan vuelta para mirar de frente a quien va a moverlos, éste todavía está fuera de la zona de fuga. Cuando la persona entre a la zona de fuga, los animales se darán vuelta y se alejarán. En un grupo de toros, cuando se invadió su zona de fuga con una pértiga mecánica móvil, los animales se apartaron y mantuvieron una distancia constante entre ellos y la pértiga móvil (Kilgour, 1971). La distancia de fuga dependía del tamaño de una placa de cartón que colgaba de la pértiga. El ganado se mantiene más lejos de los objetos más grandes (Smith, 1998). Cuando una persona se aproxima de frente, la zona de fuga será más grande que si se acerca levemente de perfil. El borde de la zona de fuga no es una línea nítida, y si la persona se aproxima rápidamente al animal, o haciendo contacto visual con él, su zona de fuga se ampliará.
Para que un animal se mueva hacia adelante, el vaquero debe ubicarse en el sector sombreado de la figura 1, entre los puntos A y B, y mantenerse fuera del punto ciego que está detrás del animal. Para hacer que el animal se adelante, el vaquero debe estar detrás del punto de balance del hombro del animal, y para hacer que retroceda, debe ubicarse adelante de dicho punto.

 

 

OJO FOTO ETOLOGIA A3

Figura 1: Diagrama de la zona de fuga donde se indican las posiciones más efectivas para hacer que el animal se mueva hacia delante
Otro principio es que los animales de pastoreo, solos o en grupo, se moverán hacia adelante cuando un vaquero pasa rápidamente su punto de balance del hombro en dirección contraria a la deseada para el movimiento del ganado (Grandin, 1998a). Los movimientos descriptos en la figura 2 sirven para inducir al ganado a entrar a una manga reduciendo notablemente o eliminando el uso de la picana eléctrica.
Figura 2: Secuencia de movimientos para inducir a los animales a avanzar en la manga
Estudiantes del 1 año del medicina veterinaria de la UCLA de oficios veterinarios, módulo etología y bienestar animal en práctica con bucerros (imprinting-estado de relajación, en Agropecuaria La Hechicera, Portuguesa)
Cuando se tape la visión de una vaca del lado izquierdo, ésta virará hacia la derecha. Los operarios ganaderos deben evitar toda penetración profunda de la zona de fuga, pues esto puede hacer que los animales entren en pánico. Si un animal retrocede en una manga, los trabajadores deberían alejarse para salir de su zona de fuga. No deben tratar de empujar al animal que recula, porque la penetración profunda de su zona de fuga le causa un pánico creciente y refuerza su impulso a escapar.
El ganado tendrá una zona de fuga más amplia cuando uno se aproxima frontalmente. Los animales extremadamente mansos suelen ser difíciles de arrear porque no tienen zona de fuga. Estos animales deben ser conducidos. Se puede encontrar más información sobre la zona de fuga en Smith, 1998.
Cómo mover grandes grupos
El principio que se aplica es entrar en la zona de fuga en dirección contraria a la deseada en la marcha del ganado, y a salir de la zona de fuga moviéndose en la misma dirección que se quiere mantener en el ganado.
Si la manada se dispersa, el vaquero no deberá actuar como un predador al ataque, que corre detrás de los animales rezagados y los persigue, sino que se deberá mover hacia los rezagados de manera de entrar gradualmente en la zona de fuga colectiva, parando a la altura del punto de balance del último animal. Una vez que la manada se haya juntado, deberá avanzar alejándose ligeramente al sesgo a fin de disminuir gradualmente la presión sobre la zona de fuga colectiva.
El vaquero debe moverse en zigzag de un lado al otro de la manada, para que ésta mantenga una línea recta de avance. Los animales líderes se ubican en un punto que representa imaginariamente el eje del limpiaparabrisas, y el vaquero se mueve en lo que sería el extremo del mismo, barriendo la retaguardia de la zona de fuga en zigzag. A medida que la manada se agrupa y desarrolla un buen movimiento de avance, este zigzag se va haciendo más estrecho.
Angelimar (La nina Camero) y las anfitrionas del taller de etología y bienestar animal práctica de desensibilizacion.Valle de la Pascua, Guárico
Figura 3: Secuencia de movimientos para inducir al ganado a juntarse

El ganadero se debe mover a paso lento y debe cuidarse de dar vueltas alrededor de los animales. También debe resistirse al impulso de perseguir a los rezagados. Una vez que se desencadena el instinto de agruparse, la manada se juntará y los rezagados irán adonde esté la mayoría. El principio es inducir los animales a juntarse antes de cualquier intento de moverlos en alguna dirección. Los animales se moverán hacia el punto imaginario donde estaría el eje del limpiaparabrisas.
Los vacunos son animales de manada, que se estresan y se perturban cuando se los aísla de sus compañeros ya que animales solos y aislados que entran en pánico son causa de muchas lesiones, tanto en los animales como en la gente. Un buen animal líder es generalmente una vaca sociable, no un animal dominante.

El comportamiento de los toros
Los terneros machos de razas lecheras suelen ser retirados de la vaca a poco de nacidos, y se los cría en corrales individuales, en tanto que los terneros machos de razas de carne son criados por sus madres.  Los toros que son criados artificialmente en corrales individuales quizás no alcancen a desarrollar relaciones sociales normales con otros animales, y es posible que perciban a los humanos como rivales sexuales (Reinken, 1988).